Olvera
No cabe duda de que uno de los pueblos más sorprendentes de la Sierra de Cádiz es Olvera. Y lo es por muchos motivos, algunos obvios y otros por cuestiones y circunstancias que no se repiten en otros puntos de la provincia gaditana.
 

 
Por ejemplo, sorprende por su perfil. Visto desde la lejanía resulta espectacular, con la iglesia de la Encarnación y el castillo luciendo como elementos más destacados, aunque no únicos.Sorprendente también por su blancura, que luce aún más debido a su tamaño y su configuración. De igual forma, sorprende cuando te adentras, cuando vas encontrando bellos rincones casi a cada paso. Sorprende porque cuenta con una riqueza patrimonial impresionante.
Y, en nuestra opinión, sorprende sobre todo porque es uno de los grandes desconocidos de la provincia, un lugar que recomendamos visitar porque por mucho que contáramos e incluso que mostráramos aquí, resultaría imposible acercarse a la realidad.
Resulta curioso, asimismo, que siendo uno de los exponentes más claros de los pueblos blancos de la Sierra de Cádiz, haya jugado hasta la fecha un papel secundario en lo que al aspecto turístico se refiere, si bien en los últimos años ha ido ganando posiciones poco a poco. Atractivos, desde luego, no le faltan para posicionarse entre los destinos favoritos de nuestra provincia.
Por ello, iniciamos hoy una serie de artículos en los que iremos descubriendo los lugares, los secretos, las costumbres, los rincones, el patrimonio, la gastronomía  y hasta la gente que han convertido Olvera en uno de los pueblos más bellos y atractivos de nuestra provincia. Sólo hay que descubrirlo para enamorarse de este rincón.
De momento comenzamos con unas imágenes tomadas por dron Granada y en la que muestra desde el aire dos de los tesoros de Olvera, la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y el castillo árabe, una fortaleza que fue construida a finales del siglo XII y desde donde podremos disfrutar de unas impresionantes vistas.