¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Olvera
Es, quizás, uno de los castillos más espectaculares no sólo de la provincia gaditana, sino también de toda Andalucía. Declarado como Bien de Interés Cultural en 1985, el castillo de Olvera, de origen árabe, se encuentra situado sobre una roca a 623 metros sobre el nivel del mar, lo que permite divisar desde su parte superior hasta tres provincias diferentes.
 

El castillo de Olvera, junto con la iglesia de la Encarnación, forman una de las siluetas más bellas de la provincia de Cádiz, configurando a esta localidad una estampa que no deja indiferente a nadie y que es fácilmente identificable.

Y si bello es verlo desde fuera, más aún lo es subir a su zona más alta, a la que accederemos a través de una estrecha escalera de caracol. Desde este lugar podremos divisar una imagen única, espectacular y privilegiada, ya que tendremos la oportunidad de contemplar, tan sólo con desviar ligeramente la mirada, hasta tres provincias diferentes, Cádiz, Sevilla y Málaga.

El acceso a su zona más alta, aunque estrecho, no resulta complicado. Sin embargo, para aquellas personas que no se atrevan con este último tramo, basta subir apenas unas rampas para acceder ya a lugares donde también tendremos espectaculares vistas, al tiempo que podremos contemplar también su buen estado de conservación.

El castillo de Olvera es una construcción árabe, que sin embargo hoy en día presenta también algunos rasgos cristianos, fruto de las sucesivas remodelaciones y restauraciones que se han ido llevando a cabo desde el siglo XII, cuando fue levantado sobre esta espectacular roca, a 623 metros sobre el nivel del mar.

No obstante, datar exactamente su cronología no resulta fácil según los expertos, ya que el castillo en sí ya existía cuando llegó Alfonso XI en el año 1327. Además, entre el castillo primitivo, el al-qasar de los musulmunes, y el que ahora podemos contemplar, hay una enorme diferencia, hasta tal punto que en la actualidad aparecen incluso los ya mencionados rasgos cristianos en algunos de sus elementos. Y es que las sucesivas remodelaciones y los continuos ataques durante épocas pasadas fueron decisivos para este cambio de imagen.

En cualquier caso, su ubicación, su construcción, su estado y cada una de sus piedras tienen un valor incalculable, algo que, afortunadamente, ha encontrado el respaldo administrativo. Primero con su declaración en 1995 como Bien de Interés Cultural y posteriormente, en 1999 con la catalogación de un nivel de protección integral en las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de Olvera. No en vano es el monumento más antiguo de Olvera.

Al castillo se puede acceder desde la plaza de la Iglesia, pero lo haremos por un lugar que en absoluto nos hará pensar la maravilla que posteriormente vamos a disfrutar. Este acceso está situado en la antigua oficina de Turismo de Olvera, que es prácticamente el portal de una casa con un curioso patio. Desde allí tendremos la oportunidad de acceder ya a la fortaleza, que cuenta con una puerta  protegida por una barbacana.

La fortaleza consta, además, de la torre del homenaje, de un lienzo de muralla con paso de ronda, un recinto subterráneo y dos aljibes, uno de los cuales era el encargado de suministrar agua a la torre.

La torre del homenaje, que se alza en la parte sur del recinto y que dispone de dos plantas cubiertas por bóveda de medio cañón, es de planta rectangular y aristas redondeados y constituye el elemento principal del dispositivo defensivo del Castillo. La puerta original de acceso se halla a más de cinco metros del suelo y a ella se accede a través de un patín de tambor de época posterior.