Cádiz
Situado en un privilegiado lugar, junto a la playa de La Caleta, en el extremo norte de Cádiz, se encuentra el castillo de San Sebastián, una fortaleza que comenzó a construirse en 1706 y que desde el 25 de junio de 1985 está catalogado como Bien de Interés Cultural.




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El castillo de San Sebastián es uno de los grandes símbolos identificados de Cádiz, tanto por su situación como por su silueta y, sobre todo, por la peculiar forma que le confiere al casco antiguo de Cádiz cuando observamos esta zona desde el aire.

Sin embargo, la historia del castillo de San Sebastián nos dice que en sus orígenes todo fue muy diferente. De entrada, fue en 1457 cuando comenzó el periplo que originaría, con el paso de los siglos, lo que hoy conocemos como el castillo de San Sebastián.

En aquel año los tripulantes de un barco veneciano aprovecharon su paso por el islote para construir una ermita en la que poder recuperarse de la peste.

Hubo que esperar hasta 1706 para encontrar otra fecha significativa en este islote. Fue en ese año cuando se iniciaron las obras de construcción de un castillo. Sin embargo, las pretensiones iniciales fueron creciendo con el paso de los años hasta convertirse en un recinto fortificado de planta irregular, que tenía como objetivo defender la zona norte de Cádiz.

Las obras, como todas las de envergadura de la época, duraron varios lustros y ni tan siquiera existe una fecha en la que pudiera atribuirse su culminación. Eso sí, se conoce, por ejemplo, que en 1739 el castillo contaba ya con 17 cañones, que permitían controlar la entrada a La Caleta y la zona sur.

Poco a poco fueron añadiéndose elementos. Así, en 1860 el castillo fue reforzado con baterías acasamatadas y sólo unos años después se iniciaba la construcción de un malecón que permitiría acabar con su aislamiento al contar ya con conexión directa a la ciudad. El único inconveniente era que al principio sólo podía transitarse este camino añadido durante la bajamar, ya que en la pleamar el agua lo cubría.

Las anteriores fueron las últimas obras de envergadura que se llevaron a cabo antes de que se dejara tal y como hoy lo conocemos. Hace escasos años se habló de un proyecto para ampliar y reforzar este acceso, pero de momento no parece que vaya a ver la luz a corto plazo. Si acaso, recordar el derribo de una construcción añadida como última intervención importante, aunque de ello hayan pasado ya también varios lustros.

Históricamente, este islote fue lugar de varios asentamientos. Incluso se llega a señalar que aquí estuvo el templo de Kronos, al que sucedió con el paso de los años una torre-atalaya musulmana y ya en el siglo XV una ermita advocada a San Sebastián.

Estos asentamientos acabarían desapareciendo, aunque de uno de ellos, la antigua torre-atalaya musumana,  se aprovechó la base para levantar el actual faro, una estructura de hierro que fue diseñada por Rafael de la Cerda en 1908 y que por entonces llegó a convertirse en el segundo faro eléctrico de España. Actualmente sigue luciendo y ejerciendo funciones gracias a sus 41 metros de altura sobre el nivel del mar.

Hoy en día, el castillo de San Sebastián presenta dos caras muy diferentes. Así, mientras una zona se encuentra rehabilitada, hay otra extensión importante muy deteriorada, lo que, no obstante, permite hacernos una idea de la erosión a la que está sometida por su situación. En cualquier caso, la fortaleza en su conjunto está declarado, desde 1985 como Bien de Interés Cultural.

Aunque no hay salas o estancias a las que se pueda acceder, su visita (gratuita) merece la pena, aunque sólo sea por las espectaculares vistas que desde este castillo tendremos de la ciudad gaditana. Su visita puede realizarse en una media hora aproximadamente. Incluso es posible acceder al castillo con bicicleta.

Precisamente la espectacularidad del lugar no ha pasado desapercibida para el mundo del cine. No en vano, en su interior y en su entorno se han rodado varias películas, destacando por una parte Alatriste, la más cara del cine español al menos hasta que fue rodada, y la que protagonizó el Agente 007 que encarnaba Pierce Brosnan junto a Halle Berry en "Muere otro día". El baño de Halle Berry en aguas de La Caleta aquel frío y ventoso día de abril es una de las escenas más populares de cuantas se han rodado en este privilegiado lugar.