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Grazalema

Esculpida por las aguas del arroyo Bocaleones, esas que nacen en la falda del Pinsapar, la Garganta Verde es uno de los grandes tesoros naturales que 'esconde' la Sierra de Cádiz en sus entrañas. Un tesoro que se nos muestra en lo más profundo de un espectacular cañón que hace gala de toda la majestuosidad de la que es reconocida como una de las grandes bellezas naturales del mundo.

En este escenario casi imposible, esta ermita natural recibe su nombre por el intenso verdor de sus paredes, una frondosa vegetación que es el denominador común de un desfiladero en el que se registran paredes de extremada verticalidad, con caídas de más de 400 metros de altura.

Paredes que son uno de los grandes y privilegiados refugios de la mayor de las aves que sobrevuela los cielos de la Sierra de  Grazalema, el buitre leonado (Gyps fulvus), cuya población en el Parque Natural ronda las 300 parejas.

Su presencia es continua a lo largo y ancho de este profundo y calizo cañón, gozando de espectaculares balconadas (buitreras) en las que descansa y cria a sus polluelos.

De hecho, al igual que ocurre en el Peñón de Zaframagón, el cañón de la Gargante Verde  es uno de los más emblemáticos lugares de la provincia de Cádiz, Andalucía y del conjunto del territorio nacional en el que anida y procrea  el buitre leonado.

Ni que decir tiene que es en la época reproductora (se prolonga hasta el mes de abril) cuando  el descenso a la Gargante Verde se presenta más atractivo en lo que a la presencia del buitre leonado se refiere, ya que las parejas se entregan a vistosos y singulares vuelos sincronizados en los que cada individuo emula las evoluciones de su consorte.

Vuelos que adornan con espectaculares picados hacia los salientes donde se localizan los nidos .   

La presencia del buitre leonado en esta zona como en las del resto de la Sierra de Cádiz en la que se localiza está íntimamente  ligada a las actividades pastoriles del hombre, realizando desde tiempos inmmemoriales una efectiva labor sanitaria por su condición de carroñero.

Por lo que se refiere a la vegetación que se localiza en la zona de influencia de la Garganta Verde,  cabe destacar la presencia de laureles y de esos otros árboles muy relacionados con los ríos y arroyos: Olmos, sauces, álamos e higueras. 

  

Una ruta complicada

Catalogada como una ruta de dificultad alta, esta época se antoja ideal para afrontar una ruta cuya recompensa no defrauda.

Con salida en la espectacular carretera que une los municipios de Zahara de la Sierra y Grazalema, el recorrido tiene una longitud (ida) de unos 2,5 kilómetros, siendo la bajada bastante rápida, si bien es cierto que la presencia de piedras dificultad el camino, mucho más si se aborda con lluvia o la superficie mojada.

En el primer tramo del recorrido, antes de adentrarnos en el cañón por debajo de algunas de las buitreras, se localiza un espectacular mirador en el que se aprecia la belleza del paisaje, el enorme descenso al que deberemos hacer frente y la siempre impactante presencia de los buitres leonados.

Un camino que se complica en gran medida a la vuelta, con subidas de un gran desnivel.

 

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