Benamahoma acogerá del 2 al 5 de agosto una nueva edición de su tradicional Fiesta de Moros y Cristianos, una cita única que nos permitirá retroceder en el tiempo hasta la época en la que la dominación musulmana estaba a punto de sucumbir ante el empuje de los ejércitos cristianos.

La lucha entre Moros y Cristianos tiene un protagonista principal, que es San Antonio de Padua, el patrón de Benamahoma, el mismo que El Bosque, localidad que sí celebra sus fiestas coincidiendo con la onomástica del 13 de junio. 

En el caso de Benamahoma, las fiestas en torno al patrón tienen lugar a principios de agosto. En este caso, entre los días 2 y 5, si bien desde el martes 30 de julio ya se empiezan a celebrar actividades en torno a esta fiesta, declarada de Interés Turístico de Andalucía

No obstante, será a partir de las diez de la noche del viernes 2 de agosto cuando arranque oficialmente esta fiesta, momento en el que se procederá al encendido del alumbrado extraordinario. Tan sólo media hora tendremos ocasión de presenciar ya el desfile de los bandos de Moros y Cristianos por las calles Real y San Antonio, hasta llegar a la Plaza de Toros, que será escenario del primer encuentro entre las tropas, además de celebrarse la presentación del Estandarte Moro y el Pendón Cristiano.

También el viernes será el día en el que María del Mar Domínguez pronuncie el Pregón de las Fiestas, que culminará con la coronación de la Reina Mora y la Reina Cristiana.

 

La jornada del sábado se iniciará a las 10 de la mañana con las tradicionales dianas interpretadas por la Asociación Musical Juan Aguilar y las luchas de Moros y Cristianos infantiles, que tendrán su continuidad a partir de las 12 del mediodía con las luchas de adultos. La música y el bailes será posteriormente protagonista hasta el anochecer.

El domingo la jornada tendrá un programa similar, incluyendo también degustaciones gastronómicas en la Caseta Municipal.

El lunes 5 de agosto, por último, un tobogán acuático será el protagonista en la calle Real, además del festejo taurino, los bailes y la música.

Los bandos de Moros y Cristianos se conforman según tradición familiar, ya que la costumbre dice que la familiar que forma parte alguna vez de un bando ya no lo puede hacer nunca más en el otro. 

 

Otra curiosidad de esta fiesta, que deja patente cómo se involucra la localidad con esta festividad, ya que incluso los niños y niñas reproducen las luchas de sus mayores en las mañanas del sábado y del domingo.

La lucha cuerpo a cuerpo tiene como fin la recuperación del santo San Antonio de Padua por parte del bando cristiano, que al final vencerá.