Benamahoma retornará este fin de semana a la Edad Media para vivir desde el viernes. día 4, hasta el lunes, día 7, una de sus principales fiestas, las Tradicionales Luchas de Moros y Cristianos en honor al patrón San Antonio de Padua, una cita en la que unos se alían con el bando moro y otros con el cristiano, pero que acaba siempre con la unión de todos los contendientes.
 
Benamahoma retornará este fin de semana a la Edad Media para vivir desde el viernes. día 4, hasta el lunes, día 7, una de sus principales fiestas, las Tradicionales Luchas de Moros y Cristianos en honor al patrón San Antonio de Padua, una cita en la que unos se alían con el bando moro y otros con el cristiano, pero que acaba siempre con la unión de todos los contendientes.
  Esta cita, sin duda, la más popular de cuantas se celebran en Benamahoma, arrancará con la inauguración del alumbrado extraordinario a partir de las diez de la noche de este viernes. Acto seguido se llevará a cabo el Desfile de los bandos Moros y Cristianos por las calles Real y San Antonio, que culminará en la Plaza de Toros, donde cada año se lleva a cabo un primer encuentro entre las tropas, además de la presentación del Estandarte Moro y del Pendón Cristiano.  

El objetivo de estas fiestas, que consiguen multiplicar por siete la población habitual de Benamahoma, es recrear las batallas que propiciaron la reconquista cristiana. Su desarrollo propiciará, además, que tanto la propia pedanía como Grazalema y varias localidades del entorno vean copados todos los alojamientos turísticos. Por ello, se han habilitado para la ocasión dos aparcamientos especiales, con capacidad para más de 500 vehículos.

Durante la presentación llevada a cabo el pasado martes en la Diputación Provincial, el alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, destacó dos detalles que hacen especial esta fiesta: los parlamentos, que muestran una tradición oral transmitida de generación en generación y que recitan los integrantes de los diferentes bandos, con su indudable valor cultural e histórico, y las propias pugnas, que Carlos Javier García calificó como “coloridas” y “llamativas”, y cuyo realismo hará disfrutar a los visitantes a esta fiesta.

Estas luchas son el centro de las fiestas pero no el único aliciente. Quienes se desplacen a Benamahoma podrán también disfrutar de instalaciones para el ocio infantil y juvenil, festejos taurinos, actuaciones musicales, y por supuesto, de la gastronomía de la Sierra en un ambiente lúdico.

 El  programa oficial se inicia el viernes con el alumbrado, el desfile y el pregón de las fiestas,  así como la coronación de las reinas moras y cristiana de 2017. Las luchas se concentran el fin de semana recorriendo diferentes ubicaciones del público. Desde las 12:00 horas del sábado 5 se desarrollan las pugnas desde la Iglesia hasta la Capilla.
El domingo prosiguen desde la Capilla hasta el Nacimiento, donde finalizan los combates con la derrota del bando moro. Entre  otras  actividades, las tardes del  fin de semana se animarán con actuaciones musicales y sueltas de vaquillas.

  Para el lunes están programadas acciones musicales, de humor, el tobogán acuático para niños y la charlotada en la Plaza de Toros, novedad este año, con diferentes entregas de premios; antes de  dar paso a la traca final y bailes.

 Aunque no se conoce la fecha con exactitud, se cree que estas fiestas tradicionales se celebran desde principios del siglo XVI como recuerdo de la reconquista un siglo antes. En el siglo XVII se convierte  en  fiesta patronal y local. Los vecinos del pueblo se adscriben a uno u otro bando por normalmente por tradición familiar y con carácter inamovible. Las luchas siguen el hilo argumental histórico y se articulan en torno a la posesión del patrón, San Antonio de Padua, en un principio en posesión del bando morisco. Finalmente los cristianos se imponen a la superioridad inicial del bando rival, se hacen con la figura de San Antonio.

 Durante la presentación se puso de relieve la importancia de algunos lugares muy significados, como el Nacimiento, representación clara de la importancia natural de este entorno, y se ha recordado que el Ayuntamiento está trabajando codo con codo con la Asociación Moros y Cristianos para conseguir que la Junta reconozca estas celebraciones como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía.