Zahara de la Sierra vivirá este domingo uno de los Corpus Christi con mas solera en cuanto a tradición, belleza, singularidad y protagonismo de cuanto se celebran en la geografía española. La fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional desde 1980.
 
Zahara de la Sierra vivirá este domingo uno de los Corpus Christi con mas solera en cuanto a tradición, belleza, singularidad y protagonismo de cuanto se celebran en la geografía española. La fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional desde 1980.
  Zahara de la Sierra ultima ya los preparativos para vivir este fin de semana su Corpus Christi, sin duda la fiesta más representantiva de la localidad. Fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional por Orden Ministerial el 24 de Abril de 1980 y Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía por la Consejería de Turismo y Deporte mediante orden de 20 de Mayo de 1997 (BOJA núm. 64, de 5 de Junio de 1997). Al margen del aspecto de las calles, adornadas expresamente para la ocasión, destaca su valiosa custodia, una pieza que data del siglo XV.

Custodia Zahara de la SierraLos preparativos de la fiesta comienzan varios días antes, con la corta de ramos, juncia y hierbas aromáticas por parte de los habitantes. El domingo a las siete de la mañana comienza el exorno de las calles cubriendo con eucaliptos, adelfas y flores las paredes de las casas y esparciendo en el suelo la juncia creándose una tupida alfombra con un acre olor a río, transformándose en un vergel el recinto de la fiesta. Sobre los ramos caen colchas, encajes, mantones, que se conservan en las casas para semejantes ocasiones. A las doce comienza la solemne misa concelebrada en el Templo Parroquial de Santa María de la Mesa ante el retablo que presiden los Santos Patronos San Simón y San Judas Tadeo y Santa María de la Meza.

Seguidamente se inicia la procesión abriendo el cortejo un guion barroco de plata, le siguen los niños de primera comunión, el palio de color rojo y gualda cuyos seis varales lo portan varones cercanos a la institución eclesiástica, y la Custodia que data del siglo XV de 83 cm de altura portada por el párroco, ayudado por el sacristán y sacerdotes invitados, a continuación autoridades, fieles y la banda de música local. Durante el recorrido de la procesión sacramental se levantan pequeños altares, donde la custodia hace estación y los fieles le rezan y cantan embargados de emoción y acendrada espiritualidad.

Tras la procesión estalla el día de fiesta, que tiene lugar en la caseta municipal, la plaza y calle principal. La fiesta se prolonga hasta el lunes, actualmente instaurado como fiesta local; durante esta jornada festiva transcurre el concurso de cachiporras zahareñas que se fabrican con la juncia (especie de látigo u honda que al crujirlo hace un sonido característico). Posteriormente tiene lugar la procesión de la Virgen del Rosario desde el Templo Parroquial, acto que se ha recuperado hace varios años, que hasta los años cincuenta procesionaba en el cortejo del Corpus Christi.