Adentrarse en la historia de los quesos de este mágico rincón de la Sierra de Cádiz, es fijar la mirada  en dos escenarios íntimamente conectados. El de los montes de verdes pastos, donde la sacrificada labor del pastoreo ha hecho posible la obtención de leche salpicada de mil y un matices y aromas, y el de las casas de los pastores y ganaderos, en las que la sabiduría y el mimo de las mujeres han dado vida a productos excepcionales.

Elaboración del queso de Cabra Payoya

Ahí, en la cumbre de la provincia, de ese mágico espacio llamado Sierra de Cádiz, se acunan desde hace siglos quesos diferentes, especiales, de infinitos matices y texturas; quesos que provocan la admiración de los grandes especialistas mundiales y que, como sucede con una de sus marcas más afamadas, Payoyo, lucen las más altas y afamadas distinciones nacionales e internacionales.

Villaluenga del Rosario, la localidad más pequeña de la provincia de Cádiz con apenas 475 habitantes, cuenta en su término municipal, también el más alto de nuestra provincia, con seis queserías, lo que le ha llevado a convertirse en referencia nacional en la elaboración de este exquisito producto. Los quesos de Villaluenga, además, cuentan con un reconocido prestigio al utilizar leche de cabra payoya, una raza autóctona de fama internacional.