Cinco

 

2.- LA CHANCA DE CONIL

 

 

Es sin lugar a dudas uno de los espacios con más encanto, historia y memoria  ‘atunera’ de cuantos salpican y conforman la bella localidad de Conil y el litoral gaditano. Un pueblo ‘condenado’ a entenderse con la mar y que tiene en su pasado y presente almadrabero una de sus grandes señas de identidad. 

Un arte milenario que se interpreta tras los muros de su Chanca, recinto situado frente a la paradisiaca playa de Los Bateles, en el que antaño se despiezaban y salaban los gigantes de plata. Esos que estos días recorren las últimas millas en el Atlántico en busca de  las cálidas aguas del Mediterráneo para desovar.

Este recinto, que cuenta con más de 500 años de historia, sufrió las terribles consecuencias del fatal maremoto de Lisboa (1755), siendo recuperado gracias a una acertada actuación que lo ha convertido en un lugar para, entre otras cosas, la interpretación de la almadraba y del atún. En él está previsto construir el Museo de las almadrabas.