Cinco

 

6.- BAELO CLAUDIA

 

 

Alumbrada en época romana en la ensenada de Bolonia, Baelo Claudia, a la que  el emperador romano Claudio le concedió el rango de municipium (municipio romano), es uno de los grandes referentes de la relación milenaria entre el atún rojo y las costas gaditanas. Uno de los principales vestigios de la floreciente  industria del salazón.

Enclave en el que aún hoy se adivinan los restos de las piletas o saladeros en los que se  maceraba el pescado en sal, Baelo Claudia se levantó en torno a la industria del atún rojo.

En su factoría, los atunes eran sometidos a un largo proceso que comenzaba con la retirada de las aletas, la cabeza, las tripas y huevas, así como la sangre. Seguidamente, eran cortados y lacerados para que la sal penetrase bien y se apilaban en grandes depósitos o piletas, excavadas a ras de tierra, para ser salados.

Sin lugar a dudas, uno de los lugares más mágicos ligados a la cultura del atún rojo.