Ubicada en la majestuosa Sierra del Endrinal, con unas privilegiadas vistas a una de las poblaciones más bellas de cuantas salpican la extensa Sierra de Cádiz, se localiza la Ermita del Calvario, templo cuyos orígenes barrocos se remontan al siglo XVIII.

Lugar de culto y recogimiento durante siglos para los grazalemeños, la ermita, al igual que otros templos de la localidad y de muchas otras poblaciones de la Sierra, fue saqueada e incendiada durante la II República. Un episodio del que aún ‘hablan’ sus gruesos y castigados muros y del que, desgraciadamente, ya no se volvió a recuperar.

Envuelta en un ambiente de cierta magia, la Ermita del Calvario es una de esas ‘huellas’ del pasado con las que a menudo nos sorprenden las sierras que conforman este privilegiado rincón de la provincia, por el que discurren multitud de senderos de baja, media y alta dificultad y por los que, si verdad se quiere conocer la Sierra de Cádiz, hay que ‘perderse’.

A la Ermita, que tiene en su arco de medio punto, hornacina y puerta de entrada a sus elementos más simbólicos, se accede por una pequeña calzada empedrada de poco más de 500 metros de longitud que parte de la carretera de acceso a la localidad y que también conduce a otro de los lugares emblemáticos de Grazalema, el Sagrado Corazón, popularmente conocido como El Santo.

En definitiva, una pequeña ruta, de dificultad baja, que nos permite adentrarnos y empezar a conocer un entorno, patrimonial y natural, de un gran valor y atractivo.